viernes, abril 21, 2017

Domingo de Resurrección

Fue el 16 de Abril de 2017, aunque recién estrenado. Hora entre las 0:40 y la 1:00. Noche de luna de llena a cuarto menguante, primaveral, unos 15º. Lugar, la no siempre pacífica ciudad de Astorga.
De vuelta a casa, con Elena, mi mujer, y después de pasear por el Centro, tomar unas cañas con sus correspondientes pinchos en el GPS y la Verja, saboreando y paladeando la preciosa noche, a la altura del Palacio nos cruzamos con un chico de complexión normal, andares y movimientos algo desacompasados y pelo negro más bien encaracolado, a cuerpo, con unos grandes cascos en los oídos y hablando alto, él solo, en castellano. Yo pensé que hablaba con alguien por teléfono, pero no, monologaba sobre el reparto del mundo entre materia y antimateria, que viene a ser una forma más elaborada del buenos y malos de toda la vida.

Casi inmediatamente después de cruzarnos, el cambió el sentido que llevaba y continuó detrás de nosotros, unos 100 metros, como desde el comienzo de la Catedral hasta el Aljibe. No paraba de hablar, muy alto, sobre cosas inconexas que daban vueltas alrededor de un tema central, que había que matar a todos los judíos porque eran los culpables de todo lo que estaba pasando… que tampoco explicó lo que era.

En el paso cebra del Aljibe al antes Árbol y ahora Día, se puso a nuestra altura. Lo miré insistente y amenazantemente con el puño cerrado que contenía la parte de una llave visible entre los dedos índice y anular. Esa mirada pretendía ser disuasoria. No hubo comentarios, él también me miró. Momentáneamente cayó y dio unos pasos atrás.

Tras el paso cebra, aceleramos nuestro, hasta entonces, plácido paseo. Nos seguía siguiendo a unos 10 o 12 pasos, con su monólogo tenebroso y ribeteado de Apocalipsis.

Íbamos nerviosos por la Avenida de Ponferrada, acera del Restaurante Las Murallas, Elena, más que yo. Doblamos en Oliegos y aceleramos aún más el paso para tratar de alejarlo. No fue posible.
Subiendo la cuesta, adelantamos a tres personas, dos mujeres y un hombre de unos treinta y tantos. Pensé que eso sería un freno para nuestro perseguidor, pero me equivoqué.

Llegamos a casa abrí la puerta y Elena entró. Yo me di la vuelta para encontrarme con él, que estaba muy cerca y, creo, con pretensiones entrar en nuestra casa. Di dos pasos, y a menos de un metro de él, le amenacé, ahora si verbalmente y con el puño en alto. Le dije que si daba un paso más de la hostia que le daba llegaba a la pared contraria, de la Escolapias. Lo repetí otra vez con más énfasis. Pasaron las tres personas recién adelantadas con mirada y cara de no meterse en líos.

Tenía una mirada ida, como quién mira a dos lugares distintos a la vez y sin estrabismo. Retrocedió 3 o 4 pasos. Me di la vuelta, entre en casa y cerré con llave.
Ya dentro de casa veíamos sus movimientos y oíamos sus voces enfrente de nuestra puerta de hierro y cristal traslúcido mientras olisqueba si había alguna otra forma de acceso, supongo. Quise salir de nuevo y poner fin a aquello, pero fui disuadido por Elena.

Llamó al 091, le pidieron la descripción del asaltante, se la dio y le comentaron que ya sabían de quién se trataba, que estuviera tranquila y que vendrían en un momento. Nuestro acosador, siguió merodeando por la casa unos 5 o 10 minutos, de forma que cuando llegaron los dos agentes de la Policía Nacional, aun se lo encontraron allí.

Me pidieron la documentación, se la di. Les conté lo que había pasado, trataron de tranquilizarme. El “presunto” que no llevaba DNI, les dijo llamarse Cesar y dos apellidos catalanes que no recuerdo. Dijo que había vivido en Barcelona y ahora vivía en la Calle del Pozo de Astorga. Mientras estaba contra la pared y lo cacheaban, continuaba con que a los judíos había que matarlos a todos, y que nos había seguido porque había visto nuestra mirada de judíos, y que los malhechores necesitaban un castigo. También identifico como judía la agente policía.

Nos dijeron que era inofensivo, que no iba armado, que no nos preocupáramos, y que en caso de haber algo, que llamáramos de  nuevo. Y a él, que se fuera para casa o que ellos lo iban a acompañar y que no saliera más en toda la noche.
Así acabó la noche de gloria que da paso al Domingo de Resurrección. Yo me tomé una copa y Elena se acostó vestida. Ella dice que por si acaso.

El día siguiente pasé por el Centro de Policía Nacional de las Murallas a enterarme de que había pasado finalmente. Una agente muy educada y correcta me dijo que ya lo conocían, que era de Barcelona, que había llegado hace más o menos un mes, que no pagaba en la pensión donde estaba y que ya había causado algún que otro incidente. Que no podían hacer nada… mientras no hubiera algo más serio, léase sangre, muerte, etc.

Que más quisieran ellos que poder hacer algo… pero parece ser que están atados de pies y manos, los Policías Nacionales, digo.

Todo esto cuando aún está tierno el caso de Denise en el Camino de Santiago, que tuvo lugar a escasos kms de donde esto ocurre.

La sabiduría popular, acuñada en refranes, tiene uno muy bueno para situaciones como esta. Y es: “De que muerto el burro, la cebada al rabo”… muy oído por estos lares.

Juan A. Cordero


Barcelona, 21 de Abril de 2017

El reventón del buenismo.

Otra vez ha pasado. En Paris. En los Campos Elíseos. Un policía muerto y varios heridos entre ellos, un turista. Otra vez, el criminal abatido era un viejo conocido de la policía francesa, Abu Yousif, el 'Belga', reivindicado por el EI, de 39 años, radicalizado, con un amplio historial delictivo, con robos, disparos a policías, etc. Había estado en la cárcel y no sé si habría salido por buen comportamiento… Sin comentarios.

Es decir, al igual que ocurrió con los atentados de Bruselas, en la discoteca Bataclán y en otros muchos atentados, nos empieza a ser desgraciadamente frecuente oír cómo, la policía nos cuenta que los conocía, los tenía fichados, estaban pendiente de expulsión, una larga retahíla de comentarios que dejan descarnada su impotencia para evitar lo que, al menos en parte, podría ser evitado.

Si la policía no actúa, teniendo los datos y la información relevante, hemos de pensar que algo se lo está impidiendo. Y este algo se llama buenismo, y lo gestionan los funcionarios de la corrección política que viene a ser la antesala del pensamiento único, bien por ausencia, por marginación o por aniquilación de cualquier pensamiento disidente. 

¿Cómo explicar la inacción de la policía ante delincuentes, terroristas y fanáticos convictos y confesos, sin la intervención de la decisión política? ¿Que prueba se tiene que probar para que un ladrón de un coche que dispara a dos policías que lo interceptan, que es por fin detenido y ya en la Comisaría, le roba el arma a otro y también lo hiere, esté detenido? Yo, y creo que alguno más, esto no lo entiendo.

Una especie de nuevo Leviatán parece que intenta la fusión de poderes que democráticamente habían sido separados. Es como si los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se hubieran fusionado bajo la lógica buenista fundamentada en Rousseau y aplicada a machacamartillo. El buenismo político imperante, más propio, creo yo, de gente con ganas de quedar bien que con ideas profundas sobre lo que es el bien común, es rampante, contagioso y acrítico, pero exitoso, extendido y moderno. Al menos en estas latitudes del Estado del Bienestar y bienpensar, Como si fuera todo junto.

Más de un necio con pretensiones sigue probando con variantes de lo que Locke dejó escrito en 1609 “Si la realidad no coincide con mis palabras peor para la realidad”. Dicho de otra manera, que la realidad se retuerza tanto como sea necesario con tal de que se parezca a lo que yo digo que tiene que ser. Y no habría ningún problema en ello, si no fuera porque yo, y tú también, somos esa realidad retorcida con la que alguien juega a ver si nos parecemos a sus devaneos y modelos.

Por lo visto hay personajes que necesitan descargar su inutilidad como gestores públicos viendo y gestionando el dolor de los demás. Cualquier cosa antes que tocar los principios que los mecen, la corrección política que les da de comer y el impartir moral de los que están absolutamente seguros de su fe y su verdad.

Hemos pasado del “toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario” a “toda persona es inocente aunque se demuestre veinte veces lo contrario”. Eso supone cero riesgos en la aplicación de la Ley que desde el poder se administra, pero no es Ley, es chalaneo.

Y poco a poco se va descubriendo el juego, bien tramado por cierto, de la descalificación rápida del detractor. El abuso de los conceptos descalificadores crea anticuerpos, y cada vez ocasionan menos efectos. Llamar facha al que no piensa como “hay que pensar” no evita que haya gente piense como quiera, que lo exprese, y que se ponga por montera lo que digan de él. Y además, esto puede ir a más.

El buenismo vanguardia va a tener que ir dando pasos en dirección a la realidad. Va a tener que irse olvidando de forzar la realidad para que se parezca a sus conceptos e ir forzando sus conceptos para que se parezcan a la realidad. Asumir riesgos a equivocarse, tomar decisiones y ajustarlas a los contextos, sustituir lo providencial y absoluto por la heurística. Sin esos y otros cambios no se puede influir en lo real de forma efectiva, poco a poco, sin revoluciones ni a golpe de decretos.

Esta es la asignatura pendiente de nuestros bienpensantes buenistas oficiales si no quieren ver cómo va desapareciendo su ya exigua parroquia, cada vez más madura y desacomplejada.
¿Cómo explicar, sino, ese 43% de voto obrero hacia Marine Le Pen?
¿Seguiremos diciendo lo de siempre, que se han derechizado, y ya está?
¿Ningún análisis con algo más de altura para explicar la desaparición de la izquierda como referente obrero en Francia, por ejemplo?

Sin autocrítica, el buenismo oficial no hará otra cosa que seguir forzando las costuras democráticas, bastante debilitadas por la crisis, con temores serios y fundados de que pueda surgir un fuerte reventón. 

Juan A Cordero
Barcelona, 21 de Abril de 2017

lunes, abril 03, 2017

Qualsevol nit pot sortir el sol

Como todo el mundo sabe, el proceso catalán es la madre de todos los procesos que en el mundo han sido Ya saben, el mundo nos mira con atención y otras frases parecidas, más para la histeria que para la historia, que sus próceres nos han ido dejando en los últimos tiempos.

Muchas cosas se han dicho de este proceso, kafkiano o no, algunas incluso en contra de él, pero lo que no podrá negársele es la cantidad de miles y miles de expertos, asesores, hombres, mujeres y niños, pensionistas o medio-pensionistas, curas o ateos, sindicalistas, oficinistas, funcionarios, profesores, informadores, columnistas, historiadores, periodistas… Muchos, muchísimos han abrevado en sus bebederos, siempre cuidadosamente situados en los aledaños del 3 o 5%.

Es decir, compra masiva de neuronas de lo que se supone son las mentes privilegiadas de Cataluña, periodistas, propagandistas… copando los centros neurálgicos de la influencia, es decir, televisiones, radios, y púlpitos, con una única finalidad: ayudar a procesar, ya me entienden…
Otra cosa es la calidad de esas neuronas compradas, que visto lo que estamos viendo, parece ser que tenían algún tipo de deterioro estructural, o al menos, ser material low cost mayormente.

Los estrategas escogen el envite al Estado en el momento más favorable para ellos: la enorme crisis económica y también de corrupción que se recuerda en mucho tiempo. A ésta hay que añadirle una cierta y previsible inestabilidad en el Gobierno del Estado, que estuvo 231 días en funciones, etc.

¿Pero qué es lo que está pasando ahora?
Pues ocurre que la crisis está dando paso a tiempos económicamente mejores, y esto, parece ser la causa que hace perder fuelle a un independentismo impostado con el que  nos han estado mareando años y años mientras los nacio-delincuentes vivían opíparamente y se iban librando de los jueces, las investigaciones y las corrupciones. El discurso de las palabras y conceptos vacíos (la revolución de las sonrisas, que hay de malo en votar, derecho a decidir, la voz de un pueblo…) no aguanta las reglas, no ya del raciocinio o la lógica, sino del sentido común… que es fácil perderlo temporalmente, pero mas raro perderlo definitivamente.

Ojo. El independentismo real existe, no es 2%, cierto. Pero está muy lejos del 50% que  nos vendieron. Dejémoslo en un 20% sin maquillaje. ¿Un 30% de anti-todo, de CUPS, de corruptos convergentes, de votantes recién salidos de los IES patrióticos y patriotéricos y gran cantidad de gente vilmente engañada y manipulada en el odio contra España? Si. Yo creo que es una cifra aceptable. Al menos tanto como las que nos suele dar del CEO… y más barata de conseguir.

Y siendo así, ¿por qué el nacio-golpismo no empezado ya a  ir graduando la frenada?
Es posible, aunque no claro y rotundo, que lo estén haciendo ya. En público. Poco a poco, entre líneas. Hay visos al respecto. Veamos.

1.- Junqueras pide que la convocatoria de Referendum la firmen todos los miembros del Govern, y que no solo pringuen unos… que serán los inhabilitados. Vamos que sacrificios por la causa, los justos.

2.- Este mismo personaje elabora recientemente un discurso en donde se habla de mejoras de vida, niveles de democracia, bienestar social… pero no menciona la independencia de Cataluña.

3.- Ausencia de grandes acciones de respuesta popular (quema de bancos, cortes de avenidas, manifestaciones…) a las inhabilitaciones de Mas, Ortega, Rigau y Homs… más allá del enaltecimiento/autocar gratis/y bocadillo, delante del Palau de Justifica el día de autos.

4.- Descontento de muchos seguidores que se ha visto engañados por la falta de épico-ética de los héroes declarantes que derivaban sus responsabilidades en el voluntariado, el funcionariado o el yo no sabía que…, con la finalidad de salvar o proteger su propio trasero.

El problema es que en este cuento del proceso, nadie quiere ser el niño del cuento de Andersen y decir la verdad: el rey va desnudo. Y nadie quiere decirlo porque será devorado por las fauces hambrientas de esos cachorros que el nacio-golpismo lleva amamantando años y años. Este es el problema del lento deceso separatista.

Saturno devoró a su propio hijo,  pero nuestros mandarines, lejos de ser dioses o héroes, no sólo no pueden deshacerse de ellos, sino que tienen un miedo reverencial a ser por ellos deglutidos.

Y ahí tienen como un mediocre Rajoy para algunos, para mí no, viendo disolverse el azucarillo sin levantar la voz, ni mucho menos meter los tanques por la Diagonal de Barcelona, medida preferida por los nacio-golpistas... por lo de la épica y la sublevación del pueblo y esas cosas. Sin pestañear (bueno, es una broma, a veces pestañea, vale) y con los nacio-delincuentes y derivados batiéndose entre la inhabilitación y cárcel, retrocediendo y al borde del precipicio. Insultan cuando y cuanto pueden. Como el piojo que arrastrado por el agua del río, gritaba piojoso al que antes era su hogar y lugar dónde él parasitaba.

Todos sabemos lo que pasa, pero solo los niños pueden decirlo. Permítanme que termine este artículo con la cita de un niño, en este caso, un niño de 76 años: Jaume Sisa.

El día antes de los Santos Inocentes del 2016, el 27 de diciembre, Luis Hidalgo lo entrevistaba en El País. El autor de la bella canción “Qualsevol nit pot sortir el sol”, siempre ha sido un personaje sin pelos en la lengua y ha criticado al poder en tanto en cuanto poder, sea del color que sea. Dado que dentro de la cultureta nacionalista no cabía su Underground, en su momento, hace ya muchos años, se fue a vivir y a trabajar a Madrid y cambió su nombre por Ricardo Solfa.


Y hablando sobre la posible desobediencia de los catalanes respecto a obedecer o no las leyes dice “i quan li caigui la primera hòstia, tothom a menjar a casa i al llit aviat que demà obrim la botiga.” Creo que no necesita traducción. También creo que esta es la realidad. Una realidad con la que los independentistas cuentan… aunque no nos la cuenten.

Juan Antonio Cordero Alonso

Barcelona, 03/04/2017

miércoles, febrero 08, 2017

De Mas a menos

Anteayer 6 de Febrero de 2017, a las 9.00 comenzaba en el Palau de Justicia de Cataluña, el juicio a la astucia, estulticia, necedad, vileza y bobería de algunos protagonistas de 9N. No estaban todos. Yo fui a presenciar el espectáculo en directo, eso sí, sin estelada, que tampoco mi morbo da para tanto. Llegué caminando por la calle Almogàvars, Almogávares antes de la reivindicación del fet diferencial. Ésta calle, que toca con el Palau por su parte izquierda, confluye con el Paseo Lluís Companys, ya saben, el anterior, que estaba a tope.


En Lluis Companys 14, delante del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, una nube de esteladas, que nublaba el sol, esperaban a los héroes del 9N y del ‘prusés’, que son siempre los mismos porque Cataluña es un sitio muy pequeño donde, ellos, los que realmente mandan, son muy pocos, y los mayordomos, también, lo cual permite un control bastante efectivo de las voluntades... con dinero (público, claro) y control de los medios. Sí. De los medios públicos, que para eso tienen un mandato, dicen, y los medios privados, que para eso los riegan abundantemente con nuestros impuestos.


Digo que el espectáculo es digno de ser visto, igual que lo han sido los 11S de los últimos años. Tanta coreografía, tanta escenificación, tanto colorido, tanta organización, tanta consigna, tanta deslegitimación de las urnas… desde el puro y duro voluntariado es una labor muy compleja. Y vienen recuerdos a mi memoria, de lo que yo viví u otros más viejos, que me contaron como vividos: las exaltaciones fascistas de Franco en la plaza de Oriente u otras, con trenes y autobuses fletados desde provincias, gratis también. La diferencia es que aquellas tenían un claro vector político, que no se escondía.
Las exaltaciones de ahora nacen de corazones que laten con el mismo ritmo, con los mismos anhelos, en una especie de sopa de sonrisas o de confluencia cósmica tipo Leire Pajín. Todo de buen rollito, sin ir contra nadie, de camuflaje, vamos, vendiéndosenos como víctimas lo que solo son verdugos (los menos) y tontos útiles (los más).


Nos cuentan que había más de 40000 personas, cifra posible desde mi recuento particular que consistió en contar las esteladas, dividirlas por dos, y descontar a la baja una pequeña estimación (mancos, niños en cochecito, sillas de ruedas, etc.).
Majoritariamente jubilados y funcionarios. Los primeros no tenemos mucho que hacer, ya se sabe, y los segundos, parece ser…, tampoco. ¡Qué importan unos servicios cerrados frente a la épica de las banderas, familiarizados con la voladura del sistema sanitario o el adoctrinamiento del sistema educativo! Minucias. Muchos autocares de fuera de Barcelona, supongo que gratis, como se hacen estas cosas de exaltación nacional, es decir que también las pago yo. Y tu.


Ah. No. No estaban intimidando el poder que la democracia atribuye a los jueces, ni pretendían unos jueces doblegados. No. Pasaban por allí y dijeron, pues vamos a ver al Mas, Rigau y Ortega y echamos unas in… inde… indepen… dencias mientras los juzgan. Está TV3, Cataluña Radio un largo etc… y a lo mejor nos sacan por la tele. Cantaremos con Lluis Llach una canción que creo que se llama L’estaca para intentar poner la moviola en 1968, cuando el fascio en España comenzaba a romperse. Pero no. Intimidar, no.


Llegaron los imputados, seguidos de otros muchos más, que por lo visto también quisieran ser juzgados… pero que no caben en la sala. ¡Qué se le va a hacer! Poco a poco.
Disfrutaron del paseillo. Mas con su impostada sonrisa mandibulada, al lado Puigdemont, con su look de Beatle, hoy peinado, y sus dos mujeres, a los lados. Detrás, en el centro, la cabeza con brillantina del ministro de asuntos exteriores de Cataluña, si, el de los aviones, y a la izquierda, Junqueras, que es contado como uno, porque se cuentan las cabezas, no el volumen.


Unas escaleras separan la acera del Paseo de la puerta del Tribunal de Justicia. Llegan con retraso de astucia con coartada: ellos venían… pero las multitudes han dificultado la llegada. Vale.
Fin del año del baño de multitudes. Se acabó la épica.


Ya dentro, por dos veces, Más fue llamado al orden por el Juez. Una para decirle que él no tenía que hacer preguntas a nadie ni podía elaborar ningún discurso, mitin, cuento o historia. Que estaba allí como acusado y no como presidente de nada. Otra para corregirlo. Mas, haciendo uso de su derecho, dijo que solo contestaría a las preguntas del abogado defensor y del Juez. Éste le dijo que él, el Juez, no tenía nada que preguntarle.


Por lo que parece, los abogados de la defensa se emplean a fondo, y sus preguntas buscaban el cuerpo a cuerpo como los boxeadores que van perdiendo a los puntos pero no quieren un KO. Se trata de politizar el juicio y de tratar de eludir responsabilidades de tipo penal. Pero parece que el intento de dejar limpia a la Administración y pasar la responsabilidad primero al Voluntariado y después a los Directores, como custodios de los propios Centros,… está complicado.
No dar órdenes por escrito, significa tener conciencia de la ilegalidad de la orden pero no querer asumir los costos de ejecutarla. Para eso están los voluntarios, para librar a nuestros astutos políticos de la responsabilidad penal de sus acciones. Y ellos, los voluntas, tan contentos. Los absolutistas españoles de 1814, contrarios a la constitución de 1812, y los nacionalistas de 2017, que rechazan la Constitución de 1978, juntos gritando ¡¡¡Vivan las caenas!!!
Si no hay órdenes por escrito, y se dan órdenes orales que no han sido cumplidas, ¿por que no ha actuado de oficio la Administración?. Esa es la ilegalidad.


Respecto a las respuestas, ya no queda ni una gota de la épica de una hora antes, ni de ningún tipo de ética. Que si yo no sabía interpretar la orden del TC, que si no sabíamos que desobedecíamos, que si nosotros no queríamos hacer algo ilegal, que no me dijeron que la ley había que cumplirla, que si la abuela fuma porros…
Cuánto me gustaría que los humoristas, tomando como fuente de inspiración estas respuestas absurdas, pudieran inspirarse y darnos sus pinceladas de humor a este material tan verdaderamente valioso como chanza.


Oír decir al ex-presidente de la Generalitat que ostentó la más alta representación ordinaria del Estado en Cataluña, que no sabe interpretar la orden del TC, y que pide una aclaración al respecto, es como si un conductor pidiera a Tráfico que le explicara lo que significa el número 80 en negro dentro de un círculo blanco de borde rojo que aparece sobre un RECUERDE, en una carretera. Y ya, si esperas que Tráfico te libere de la multa de incumplir el límite 80 km/h en base a la aclaración que le has pedido, es que vives en un universo paralelo del que ya estás muy, pero muy, alejado. Tanto, que de hecho, cualquier desconexión sería insustancial.


Y ahora, que nos lo cuenten. Ojo. Aviso.
Si al ejército de periodistas catalanes con poder y a favor de la secesión como intelectuales independentistas, les sumamos los “a nómina” de la subvención (los 12 medios del editorial conjunto: La Vanguardia, El Periódico de Catalunya, Avui, El Punt, Segre, Diari de Tarragona, La Mañana, Diari de Girona, Regió 7, El Nou 9, Diari de Sabadell y Diari de Terrassa) y alguno nuevo como el Nacional, les añadimos los Torribas, Bassas, Cunites, Raholas, Mikimotos con mando en plaza en Cataluña, y le agregamos los equidistantes, tipo ni Rajoy ni Mas, pero ejercientes en Madrid, de la órbita de la Ser u otras, no favorables a la independencia de Cataluña… pero tampoco netamente contrarios, como Niergas, Francinos u otros como Évoles, Buenafuentes, Julianas, etc, al final tenemos muchos.
Son muchos los pájaros en el nido con la boca abierta, y la de sus hijos, y sus plumillas cuidan mucho lo que escriben mientras esperan el maná publicitario o subvencionado o guardan una silla para el futuro.


Ya, ya sé que afortunadamente no son todos. Y me alegro de que cada vez sean menos… o que relativamente sean más los que levantan la voz frente al nacioseparatismo. Ahí está Crónica Global, creciendo a muy buen ritmo fuera del pesebre, de la adulación, del mirar para otro lado, de la genuflexión y de la subvención. Un pulmón de aire fresco desde la putrefacta, mediáticamente hablando, Barcelona. Y otros muchos que también han dado la cara, claro que si. Arcadi, Boadella, Cárdenas, Anna Grau, Sardà, etc. Para TV3 y el establisment, éstos últimos y algunos de los anteriores por tibios, son considerados malos catalanes, de los que no entrarán en el Reino de los Cielos. Bueno.


Pues bien. En una buena medida, el periodismo catalán (desde el más duro y local, al más “progre”) sigue situado en la editorial conjunta actualizada, que es: “Todo lo que haga el Estado (hoy Rajoy, mañana ve a saber…) al respecto de Cataluña lo convierte en una fábrica de independentistas”. Es como una consigna compartida, como una amenaza, como el famoso editorial, y suena a aquello de ‘... a partir de ahora todo lo que digas puede ser utilizado en tu contra...’. Es su manera de intentar neutralizar por inacción al enemigo: el Estado democrático. No hagas nada, no digas nada, no apliques la ley, que eso los puede exaltar más. Lo inventó, gestionó y rentabilizó muy bien Pujol, pero no sus albaceas, que no hacen más que cacarearlo cuando se les acaba el recorrido tópico y gallináceo de su discurso, que suele ser más pronto que tarde. En cuanto oyen algo que no desean, o que no pueden rebatir, cae como una losa la acusación de ser una fábrica de independentistas.


Buen intento… pero ya no cuela.


Que se aplique la ley y que salgan los independentistas que quieran y de donde quieran, que ya volverán a entrar al mismo sitio de donde salieron. Nos sobra la legitimidad que a ellos les falta.


Juan Antonio Cordero

viernes, enero 13, 2017

Una teoría sobre el nacionalismo catalán

Reconozco que este escrito puede resultar algo especulativo. Digo esto para evitar su lectura a quién tenga ocupaciones más importantes que las de leer algo sobre el nacionalismo catalán basado en indicios, opiniones, hipótesis y teorías...
En la postverdad que vivimos, los hechos y los actos, parece que importan menos que las creencias y las emociones, pero aún así considero un deber luchar contra ese pesimismo.
Karmiloff-Smith, A e Inhelder, B., discípulos de Piaget, padre del cognitivismo psicológico como una de las corrientes de pensamiento que más ha influido en la educación europea en los últimos 50 años, propusieron una sentencia que, seguramente, trataba de superar el falsacionismo de Karl Popper y algunos discípulos como Lakatos... que lo dejaremos para otro día...
La frase es: 'Si quieres avanzar, hazte una teoría' (if you want to go ahead, get a theory). Es decir, cuando la teoría comienza a ser insuficiente para explicar hechos palpables, nuevos o no, hay que buscar otra teoría que, al menos, intente dar explicaciones sobre esas evidencias.
Esto es lo que pretendo. Contrastar antiguas y vigentes ideas sobre el nacionalismo del que no sabemos si es una realidad consistente o un conjunto de mentiras repetidas muchas veces. Fue Goebbels quien dijo aquello de que 'una mentira repetida miles de veces se  convierte en una verdad'. Hoy sabemos que Goebbels no tenía razón y lo que lo nacis repitieron y repitieron... finalmente no cuajó. Eso nos da ánimos.
Ya conocemos la teoría oficial del nacionalismo (catalán... u otro)... porque nos la han contado muchas veces. Nosotros somos distintos (eso suele ser mejores, más altos, más cultos, más ricos, más rubios, etc.) y los otros (los no nosotros) nos odian, nos roban y nos quieren anular y tenemos que defendernos de ellos preventivamente. Pero esa teoría no explica, por ejemplo, el enorme latrocinio de los Pujol and company, que fue el padre de la criatura. Que el gran estafador se inventará el 'Espanya ens roba' cuando era él el que nos robaba, cae fuera de la teoría oficial del nacionalismo. Hay evidencias que necesitan otros enfoques.
Frente a esta, yo mantengo la teoría de que en la trastienda del nacio-secesionismo lo que más hay es dinero público y miedo. Puede haber más cosas pero no en la misma cantidad. Y de entre todos los tipos de miedo que podríamos enumerar (a la muerte, a lo desconocido, al fracaso o al ridículo… (lo dejo ya porque la lista es casi infinita), el miedo de los gestores del nacio-secesionismo, creo que es un miedo, digamos, del tipo ‘agárrame que lo mato’… tan español, por otra parte. No puedo explicarme tanta bravura ahora y tan poca cuando los costos no eran nulos.
A veces me recuerda escenas cotidianas de las que cualquiera puede haber disfrutado y que, a veces, incitan a la reflexión.
Ayer paseaba por la playa de Barcelona disfrutando de un día casi primaveral. Parece que, a Dios gracias, los de Colaudemos del Ayuntamiento aún no controlan el Clima, aunque sé de buenas tintas  que andan en ello. No todo va a ser zafiedaz, provincianismo y ocupas en esta bonita ciudad.
La playa, que si la controlan, está llena de felices perros utilizados por sus amos y amas para romper el hielo, comenzar a socializar, para ligar, para hacer terapia o para lo que quieran. Para esto el perro es el amigo del hombre y de la mujer. Desde que Errejón, ese niño de bien, burgués, según Vestringe, descubrió recientemente el derecho de los perros, andamos algo soliviantados y nerviosos mientras esperamos colegios para perros, que deberían obtener los mejores en los resultados de la OCDE en Pruebas PISA para perros… En parte por ser los mejor escolarizados del mundo.
El caso es que con tanto perro por la playa, no es difícil observar cómo, a veces, cuando dos perros, uno caniche y otro grande, se cruzan mientras ambos van cogidos por las correas de sus respectivos amos/as, el pequeño ladra con furia al grande. Esos ladridos, tan insistentes como molestos, yo creo que guardan relación con el hecho de que el perro pequeño se sabe protegido por su amo/a, que para eso lo lleva atado, pero sobre todo, porque sabe que el grande también está atado. Creo que al ver atado al grande se le activa un plus de agresividad, con el consiguiente subidón de adrenalina, que los perros también tienen de eso. Así, supongo, queda bien el perro ante sí mismo en su ¿perrería u hombría? con costo 0. El instinto es muy inteligente.
No sé yo lo que pasaría, si ambos perros, grande y pequeño, se vieran sueltos en campo abierto, uno y otro sin correas ni amos/as, pero lo más probable es que el perro chico disimulara e hiciera mutis por el foro.
¿Cuál sería la explicación de ambos comportamientos perrunos? Yo lo veo claro, en el primer caso no existe el miedo y en el segundo sí. Cuando no hay miedo podemos elaborar grandes y elocuentes series de argumentaciones y de racionalidad sobre la explicación de las cosas, incluso, simular y llegarnos a creer grandes héroes, como David frente a Goliat... pero con Goliat atado. Cuando hay  miedo las neuronas de nuestro neocortex parecen cortocircuitadas y ponemos en funcionamiento mecanismos más útiles para nuestra supervivencia mamífera, que nos homologa con los perros: la lucha o la huida.
¿Cuánto tiempo llevan hablando de la Independencia los nacio-secesionistas? ¿Cuántos 11-S y declaraciones sobre la Independencia de Cataluña? ¿A qué están esperando, total, si lo harán unilateralmente? ¿Por qué no salen de una vez al balcón de la Generalitat y declaran la Independencia de Cataluña? ¿Por qué no firman el dichoso Decreto de Independencia de una santa vez, dejan de marear la perdiz y se ponen a hacer algo, e incluso, a hacer nada? ¿A qué viene tanta astucia y cuidado en las formas para no ser pillados fuera de la Ley?
Yo creo que mucho largar y mucho decir en esa zona de seguridad, donde no pasará nada gracias a nuestra legalidad tan garantista, democracia se llama. Así han llegado al límite, y después del límite, claro hay que aplicar la legalidad. Y ahí están.
El número de escaños del Parlament de Cataluña son 135. La mayoría absoluta 68. El 2010 CiU más ERC tenían 72 escaños, mayoría absoluta. En 2012, los mismos partidos sumaban 71 escaños, mayoría absoluta también. En 2015, Junts pel Si (Ciu más ERC) tienen 62.
Y ahora, con 62… ¿les entran las prisas por la desconexión? Y culpabilizan a los de la CUP del fracaso del proceso. Justo ahora que no tienen mayoría absoluta. No me digan que no es sorprendente… a menos que les ocurra lo que al perro pequeño en terreno abierto y sin correa el grande, y prefieren que sea otro el que asuma los costes de ponerle el cascabel al gato. ¿Ahora que no pueden hacerlo es cuando quieren hacerlo y no querían hacerlo cuando si podían? Eso no me cuadra.
Si puedo pensar que la lucha oculta se dé para controlar los hombres/mujeres de paja de primera fila, los firma decretos complicados utilizarlos como infantería y fuerza de choque. Parece que estos peones de primera línea son fichados como arribistas supuestamente manejables… pero acaban dándose cuenta de la jugada y van declinando la oferta de ejercer de cascabelero. Esa creo yo que es la astucia: si hay bofetones en forma de inhabilitaciones,  multas o cárcel... (que es lo más probable) que los reciba otro. La astucia no es para engañar al contrincante, sino para engañar al que les vota, ocultando el feo acto de ocultarse detrás de la barrera y que otros den la cara. La lucha es por la Secretaría General, por el control del partido, movimiento o lo que sea. Poder sin riesgos. Una sala de máquinas a resguardo, en el ángulo muerto de la acción penal. Lo expresó hace años muy claro otro nacionalista, Arzallus, unos mueven el árbol y otros recogen las nueces.
Un Junqueras muy emocionado, decía, casi entre gemidos, ‘hagámoslo ya… porfa’... , cuando quien tenía que dar la cara era Mas. Pero ahora, que ‘loqueseacat’ está de rebajas y el Number One es él… casi se ha quedado mudo al respecto. No me lo explico, cuando ha asumido que le puede tocar a él lo de dar la cara, ahora, no dice nada cómo lo hará. Ahora, habla mucho con Soraya, parece y está muy preocupado por la economía... que lo absorbe. ¿Antes de ser el Nº1… no estaba preocupado por la economía? Mejor ahora, claro.
Mas se abrió, al lado eso sí, cuando la CUP le encomendó su hoja de ruta, la de la CUP, es decir, que el siguiente paso que tenía que dar era firmar el Decreto de Independencia.  Fue y puso a Puigdemont para que lo diera, como quién pone a alguien de parachoque, despistado como venía de Gerona y, a priori, manejable. Él quedaba al lado, para retornar o no, en base a como saliera la jugada… pero sin el costo de la inhabilitación... u otros peores.
Puigdemont, una vez saboreadas las mieles que le exigía su ego, dice que tampoco, que no es un kamikaze, que nanai, que sea otro el del cascabel. Que él se va en 2017.
Ah, y la Munté, esa independentista amamantada a las ubres de la UGT de, otro independentista y asturiano, Josep Maria Alvarez, también anda con el si pero no o el no pero si. Bueno, aún le queda tiempo para fijar su postura definitiva que será, seguramente, ni o so. O sea, todos en núcleo duro... de no poner la cara para que te la puedan romper sin renunciar al heroísmo del perro pequeño que vi ladrar al grande, atado, por la playa.
Tal como lo veo yo, mi teoría, es que una cosa es querer enardecer astutamente a las masas y ponerlas por delante, de parapeto de la responsabilidad penal y otra firmar Decretos de Independencia. Lástima que no puedan firmarlo los miles de personas de Meridiana en el último 11-S. Lo digo, a sabiendas de que puedo estarles dando ideas a los astutos, que, aparte del ridículo, están haciendo leyes de desconexión (porque desobediencia sería delito... sigue el miedo) en secreto para que no sean impugnables. Sabemos que le interesa un bledo la opinión pública que no coincida con la publicada de TV3, pero ¿harán votar a los parlamentarios una ley cuyos contenidos sean desconocidos para la oposición?  
Señores nacio-secesionistas, después de todo lo que llevan haciendo en los últimos 35 años, no se paren en detalles. Ya nos conocemos todos. Los suyos, cada vez menos, seguirán felizmente reforzados en su baja autoestima y también engañados. Llamen a las cosas por su nombre y sean consecuentes con ellas... o acaben. Dejen de aburrirnos con sus cuentos, que tenemos cosas mejores que hacer que estar mirándole el ombligo todos los días y a todas las horas.
Y un par de cosas más para acabar. El Tribunal Constitucional alemán niega a Baviera un referéndum independentista, e Italia hizo lo mismo, primero con la Liga Norte, y ahora con El Veneto. Ya. Ya sé que Matteo Salvini les apoya como también apoya a Marine Le Pen, y que celebró públicamente el Brexit y la elección de Trump. Espero que estas noticias que vienen de Europa no les agüen aún más la fiesta. Muchos ciudadanos, entre los que me incluyo, nos alegramos de estas sentencias porque ayudan a que se cumplan legalidades de amplio consenso frente a grupúsculos reaccionarios y antítodo, porque les quitan la máscara y les dejan como el perro chico de ladrido calculado y porque nos anclan más a Europa.
Están muy desacreditados. Les faltan cartas para haber pedido un órdago de boca pequeña y les sobra corrupción. Van de farol. Europa, no.
La Cabalgata de Reyes les ha explotado en la boca y Ómnium Cultural y ERC (al menos una parte), incluso TV3, más listos, han puesto pies en polvorosa, porque meter a los niños por el medio el 5 de Enero, por muy Vic que sea el lugar escogido y salir airoso exige una finessa  de la que Ustedes carecen. Solo conocen el trazo gordo y basto, el atropello y la soberbia. Ni tan siquiera son astutos. Son ignorantes. Esta ha sido la última conocida… pero el descrédito lo han ido ganando poco a poco: Noqueo de Junqueras ante Borrell sobre Balanzas Fiscales, su homologación con los políticos más xenófobos y racistas de Europa según Político, que vota Puigdemont junto a Wilders, o el polaco Jaroslaw Kaczynski, el italiano Beppe Grillo, Sarkozy, Martin Selmayr… y un etcétera tan largo que haría inviable este artículo.
Sigan jugando con los que decidan seguir siendo sus juguetes mientras ustedes viven del cuento porque no tienen nada que ofrecer, excepto a sus santos votantes.
Sigan con la juerga… pero páguensela ustedes mismos a escote y déjennos en paz.
Juan A. Cordero

viernes, enero 06, 2017

Ciudadana Forcadell

No tomarás el nombre de Dios en vano. Es el segundo mandamiento de la Ley de Dios. Tal vez sean viejas reminiscencias religiosas pero lo cierto es que me siento más cómodo anteponiendo a su nombre la palabra ciudadana que la que correspondería a su cargo. Yo creo que es menos arriesgado. Lo sé, soy muy estricto con el lenguaje. Prefiero dejar la palabra honorabilidad, y lo que ella conlleva, para conceptos y situaciones no estrictamente protocolarias y más bien relacionadas con la dignidad, honradez, rectitud, integridad, nobleza, lealtad o decencia.

Uno de sus últimos deseos, señora Forcadel, ha sido que todos los catalanes se puedan expresar con la misma libertad que lo hace el Rey, o que usted misma. Una reflexión que, por profunda, me ha producido un gran desasosiego. No sé cómo entenderla y me va provocando un tsunami de pequeñas reflexiones y opiniones personales, una de las cuales puede ser esta. Con todo respeto.

Soy un catalán nacido en Astorga (León), sin pedigrí, es cierto, pero también sin síndrome de Estocolmo. No pude ejercer el derecho a decidir donde nací pero tampoco estoy traumatizado por ello. Procuro que las decisiones que puedo tomar, guarden un mínimo de coherencia cognitiva con mi forma de ser y estar. Ejerzo mi derecho a decidir alejándome de causas que, vestidas con banderas y estrellas, tratan de ocultar insolidaridad, conservadurismo y diferencias étnicas en las que no creo y acercándome a otras mas gratas o estéticas.

Soy un catalán, que escucha, habla y lee lo que quiere y en cualquiera de las lenguas que puede entender, hablar y leer… que tampoco son tantas. He trabajado trabajado 41 años en la Enseñanza Pública. Y creo conocer desde dentro lo que se cuece en ella. Mandangas y ruedas de molino con las que va comulgando el profesorado en un ambiente de ideologización, donde los contenidos, los currículos, los aprendizajes… han sido un apartado menor y subsidiario de la propaganda del Leviatán nacio-secesionista. Y he visto mucha libertad de expresión, pero descompensada. Mejor dicho, unos tenían libertad de expresarse a favor del vendaval que soplaba y eso les hacia crecer en lo profesional y sentirse bien... mientras que otros tenían la misma libertad para no expresarse, para callarse, evitando caer en desgracia. Pero mucha libertad, eso si.

Los catalanes representados por la maquinaria publicitaría de TV3 y sus numerosos aledaños, no podrán quejarse de tener límites en la libertad de expresión. Día y noche, por tierra, mar y aire,  en medios públicos y privados, en papel o formato digital, por radio o televisión, en tertulias o conferencias universitarias, en subvenciones, en premios o en castigos... su cansino mensaje ha quedado claro, y todos los niños de guardería, e incluso algunos de Primaria, saben que España nos roba, pero los pujoles no. Clases de historia prêt-à-porter.

Durante años y años, ustedes, autodenominados representantes de Cataluña, confundiendo a su favor parte y todo, llevan expresándose tan libremente que se han saltado las normas más elementales no ya de contraste y veracidad, sino de pluralidad democrática y de respeto. Y todo ello sin asomo de sonrojo, como los tocados directamente por el dedo de Dios, único ser ante el que, dicen, darán cuentas.

Y siguen haciéndolo… Pero ya apenas le quedan credibilidad ni audiencia entre los suyos… y buscan titulares. Máquinas de titulares zafios, toscos y vulgares más orientados a los intestinos que al entendimiento, con los que reavivar una llama cada vez más apagada… porque no se puede engañar siempre a todos, sino a algunos y solo durante algún tiempo. Han pasado de descuidar las formas a pisotearlas. De la astucia a la estulticia. Un gran paso, ya lo creo.

Ya no tienen reparos en usar, en abusar, en manosear, en sobetear a la infancia y sus ilusiones ni en la Cabalgata de los Reyes Magos. ¿Qué puede importarle la magia de esa noche al ejército de cruzados rumbo a la tierra prometida? Todo vale como mercancía propagandista al servicio de un fin último y único: eliminación de derechos individuales y prioridad de los derechos de tribu. Eso es lo que Ustedes llaman su mandato democrático, destruir la democracia. ¿Quién más había hecho esto? Ah, sí, ya recuerdo. ¿Cómo olvidarlo con las vidas que costó?

Hablaba de desasosiego al leer su reflexión. Finalmente creo haber llegado a la conclusión de que Usted, señora Forcadell, en el fondo, debe de estar cerca muy de la felicidad, del clímax, del nirvana… de estados cercanos al éxtasis de los que tenemos alguna idea a través de personajes místicos como Santa Teresa de Jesús, que ‘moría porque no moría’ de tan alta vida como esperaba.

La supongo feliz porque cualquier catalán, como yo mismo, incluso sin soporte alguno de Tevetreses, Vanguardias, Godoes, Mikimotos y demás carcundia… puedo expresarme como deseo y como lo estoy haciendo, libremente, como el Rey, o como Usted misma, Señora Forcadell. Los que queremos expresarnos libremente, podemos hacerlo, Señora Forcadell. Sólo se nos exige una actitud de respeto sobre lo que hablamos y escoger el medio en que lo hacemos. Esas son las premisas.

Otra cosa, Señora Forcadell, es cometer delitos. Voy a intentar ser muy pedagógico para que lo entienda. Incluso podría escribírselo en catalán para asegurarme de lo que le digo llegue donde tiene que llegar… con independencia de que, después, sea comprendido o no.

Una cosa es libertad de expresión, que la tiene todo el mundo, en España y otra muy distinta es echar el cedazo e intentar retener a los otrora fieles de la fe nacionalista que van abriendo los ojos gracias a lo que a Ustedes les comienza a ser difícil de esconder: sus tics de totalitarismo rancio y manirroto y sus déficits democráticos que los homologan más con las repúblicas bananeras que con el bienestar occidental.

Usted y los suyos, pueden decir y dicen lo que quieren y donde quieren. Y aquí, en Catañuña sobre todo pero no únicamente, Ustedes tienen muchos dondes. Todos los dondes.

Fíjese lo que podríamos decir de la libertad de expresión los millones catalanes vetados por nuestra lengua y/o ideas, en TV3. ¿En qué programa de la parrilla de TV3 muestran Ustedes algo del pensamiento de los que nos consideramos catalanes y españoles y que somos más del 50%? ¿Qué tipo de democracia están utilizando Ustedes? ¿Han caído en la cuenta de que ese más del 50% también paga la juerga de TV3? ¿A esto le llaman Ustedes democracia, respeto y transparencia? Porque a simple vista parece más bien Edad Media y Moderna, tiempo previo, en todo caso, a la Revolución Francesa y la Independencia de los EEUU, allá por el S XVIII, es decir, su paraíso.

Ustedes, y nosotros, podemos pensar y podemos decir lo que queramos sin ofensas, mentiras ni falta de respeto. Lo que no podemos hacer es todo lo que pensamos y tampoco todo lo que decimos porque existen unas normas que nos hemos dado entre todos para que nuestra sociedad deje de ser una jungla. Y esto viene de lejos, señora Forcadell. No lo inventaron los españoles maléficos de Madrit. No. Fueron otros. Fueron los padres del concepto Estado: Locke, Hume, Hobbes, Rousseau… Tal vez debería releerlos o simplemente leerlos. Ellos son la base de la legalidad del Estado, primero, y después, de la Democracia, que en nuestro caso, es lo mismo.

Y la legalidad se va corrigiendo con el juego de participación de mayorías y minorías… desde dentro del Estado… porque antes de él, del Estado, me refiero, había solo feudalismo, tribus, absolutismos, dictaduras y poder religioso. Destruir el Estado es volver a la situación previa. Su viaje a Ítaca, es la Revolución o la vuelta al fuero, patria y honor, es decir, la eliminación de los derechos individuales. Tal vez la vuelta al derecho de pernada de la Baja Edad Media.

Romper absoluta y abruptamente con una legalidad vigente, democrática y aceptada por los países más modernos y avanzados del mundo, es un Golpe de Estado, señora Forcadell. Y el Golpe de Estado no puede ser amparado dentro de la libertad de expresión. Y el que pretende confundir llamando libertad de expresión lo que sólo es un Golpe de Estado no se merece ser representante de nada ni de nadie.

Siempre ha habido personajes a los que les estorba la legalidad para poder vivir mejor: ellos, su familia, su raza o su casta. Tienen un nombre genérico, y sabia y graciosamente los puede representar Napoleón. No Napoleón Bopanarte, no. Napoleón el de la Granja Manor, de Rebelión en la Granja, de Orwell… Una obra que le aconsejo por lo sarcástica y divertida aunque también por lo pedagógica, e incluso analógica, de situaciones cotidianas que todos tenemos desgraciadamente bastante a mano.

Ustedes, los teóricos del nacio-secesionismo, están corrompiendo la democracia a base de mentiras, medias verdades, ocultaciones, manipulación y propaganda. No es su locus la democracia y el progreso colectivo. No creen en ella más que de una forma tangencial y utilitarista. Les sirvió el disfraz para salir de la dictadura donde, como otros muchos, no pintaban nada. La democracia les dio el cuerpo y músculo que no tenían aunque estaban organizados, pero la fiera no se conforma con nada que no sea seguir y seguir medrando. Y el  temor a que la modernidad, la democracia, España y Europa, puedan poner fin a la cosa nostra pujolista y/o nacio-secesionista, les ha dejado sin la careta, y así, vuelven a ser percibidos como lo que siempre han sido: carlistas, conservadores, antiliberales, gente de fuero y patria, enemigos el progreso y del avance social, adobados con personajes singulares de aquí y de allá que les ayudan a no parecer tanto lo que son. Es posible que hasta se den vergüenza de ser como son, o que crean que siendo vistos como son, apenas gocen de simpatía en la ciudadanía. 

Engañan a muchos porque controlan los medios y han regado bien los campos, pero no se engañen a ustedes mismos. Les pasa igual que a la droga y sus efectos: cada vez necesitan inyectar mayores dosis de odio y manipulación para conseguir los mismos efectos, y por eso la partida la tienen perdida.

Hace tiempo que han agotado las fuentes de su retórica rupturista del cuanto peor, mejor… y ahora ¿que les queda?.  ¿Cuántas diadas y referéndums necesitan al año para mantener la sensación de que la llama sigue viva? ¿Les queda aún dinero para pagar y pagar tertulianos papagayos del sonsonete secesionista? ¿Serán tan dóciles los de TV3 cuando sus sueldos no sean tan estratosféricos? ¿Y el Grupo Godó, y otros, cuando dejen de recibir esas jugosas subvenciones y anuncios? ¿Siguen estando seguros de que interpretan correctamente el sentimiento catalán? ¿Aún mantienen en nómina los lumbreras demoscópicos de las dos últimas elecciones? ¿Están seguros de que su valentía no está fundamentada solamente en su creencia de que la legalidad no se va a cumplir? ¿Están seguros de que esta vez tampoco?

Ni un paso atrás. De victoria en victoria hasta la derrota final. Han roto todos los puentes, o lo han intentado, porque quieren aislarnos mientras dicen protegernos y pintarnos un mundo feliz. Aislarnos de España y de aislarnos de Europa, de nuestro mundo occidental, de las conquistas sociales relevantes como los derechos humanos. Ciertamente tienen un serio problema con los derechos humanos… que siempre son individuales, no tribales.

Su derecho a decidir es una burda pantomima. Es una pamplina, muy sexy para algunos, si, pero pamplina. Pamplina porque no existe un derecho genérico a decidir. No confunda opinar o decir con decidir. Podemos opinar sobre todo, de hecho lo hacemos a menudo, aún sin tener bases suficientes. Y eso no es delito. Pero la decisión ha de inscribirse en el ámbito dentro del cual cada uno tiene esa capacidad para hacerlo. Y eso, por no hablar de que, incluso, no existen ámbitos dentro de la democracia (fuera, sí) para decidir sobre eliminación de determinadas conquistas sociales. Y es bueno que no haya estancias políticas (Parlamento incluido) que puedan anular, por ejemplo, el derecho a la igualdad entre el hombre y la mujer, el derecho a la educación de los niños… y una larga fila de conquistas que nos han costado siglos conseguir. No se pueden eliminar de un plumazo. Y si se hace, tiene un nombre: Golpe de Estado y una penalización como cualquier otro delito de los descritos en nuestro Código Penal.

Por muy buen rollito que le hayan echado a la revolución de las sonrisas, por bien que hayan escogido el momento de crisis económica para el órdago, por muchos personajes de presunto prestigio que vayan colocando (cantantes, jueces, actores, tertulianos y tertuliantes…)  no logran ocultar el hedor de su aliento y de sus intenciones contra los derechos individuales de los ciudadanos.

¿Incluirían Ustedes, señora Forcadell, ese sacro derecho a decidir, en Barcelona o en Tarragona? ¿Les permitirían el derecho a decidir, en su caso, ser independientes de Cataluña? ¿Permitirían al barrio de Pedralbes o Sant Gervasi separarse de Barcelona? ¿Por qué eso no es decidible y lo otro si? ¿Por qué siguen sin poder decidir los padres sobre la lengua de escolar de sus hijos? ¿Quién decide sobre lo que es o no decidible? En Venezuela, hubo también un señor que se saltó la legalidad, prometió el cielo y hoy su pueblo paga las consecuencias. También decidió sobre lo que se podía decidir y sobre lo que no. Y Ustedes no son distintos. De hecho, sus apoyos parlamentarios aún andan riéndole las gracias a no pocos tiranos bananeros.

Ustedes ya están decidiendo sobre las cosas que tenemos que decidir y sobre las que no y también lo que tenemos que decidir sobre esas cosas que ustedes han decidido. Su mantra esconde la falta de valor de pedir la Independencia. Saben que esa pieza es demasiado grande para las postas que llevan… y usan su libertad de expresión para engañar. Y parece ser que eso, engañar, mentir, falsear, equivocar, confundir, engatusar, fascinar, embaucar, decepcionar y otros muchos más, parecidos, siguen sin ser delito porque Ustedes lo hacen todos los días, a bombo y platillo, y no les pasa nada.

No es delito que odien Ustedes a los españoles, ni que lo digan. Si es delito que den el siguiente paso, y que las derivadas de ese odio disminuyan o recorten derechos o anulen libertades ciudadanas.

No es delito que Usted piense que le gustaría ser rusa, por ejemplo, pero si es delito falsificar una documentación o suplantar la identidad rusa, bajo la idea de convertir su opinión en realidad.

No es delito que Ustedes se confiesen independentistas, tanto si lo son por convencimiento como si lo son por conveniencia y arribismo, pero si es delito que infrinjan leyes votadas por todos o que asuman unas prerrogativas que la ley no les otorga.

No es delito pensar que el catalán es un ser superior, que tiene contacto directo con Dios, pero si es delito tratar a los demás como si fueran inferiores y aplicarles una vara de medir distinta.

No es delito pensar que estamos pagando impuestos que nos parecen injustos, inmorales o ilegales, pero si es delito, dejar de pagarlos.

En un Estado de Derecho como el nuestro, por mucho que a muchos les pese, votado por todos, la solución no está en saltarse la ley. Nuestro Estado de Derecho fundamenta la democracia y los partidos, los independentistas como el suyo, también señora Forcadell (y eso no es obvio en todas las Constituciones de países democráticos).

El cumplimiento de la ley sirve igual para Usted, para mi y para el Rey, señora Forcadell. Esto es el Estado de Derecho, donde las leyes están hechas por y para todos, por encima de nuestras apetencias personales y de nuestros rangos. Y por conseguir estas cosas, respeto a la legalidad, derechos individuales, etc, cosas baladí para algunos, muchos han entregado sus vidas.

Conocemos el proceso de todos los populismos porque todos los populismos son homologables y acaban de la misma manera, en la supresión de libertades. Primero, derogación de las leyes vigentes, segundo, ¡exprópiese!, tercero control de los medios (en su caso, esto no requiere demasiado esfuerzo), cuarto, violencia en las calles, y quinto, hambre y racionamiento. Son sota, caballo y rey. Pueden vestir la muñeca como quieran, de sonrisas, de colorines o de intelectuales y partidos que se dicen de izquierdas y algunos hasta se lo creen. Pueden hacer lo que quieran, pero la muñeca seguirá siendo muñeca.

Es muy difícil rectificar. Lo sé. Más cuando el caballo que han montado, al que tanta espuela le han metido, va desbocado y Ustedes ya no lo pueden embridar. Ni siquiera pueden mantenerse encima por asidos que crean estar a sus crines.

Pero si le quedara algo de honorabilidad, señora Forcadell, sí, de esa honorabilidad que va adjunta al cargo que Usted ocupa, recapacite, reflexione, y asuma que no sólo es responsable ante el caballo desbocado. También es responsable ante el resto de los catalanes que le pagamos el sueldo, aunque no nos guste ni lo que dice, ni cómo lo dice, ni donde lo dice, ni tampoco lo que hace. 

Y, por eso, porque pagamos y porque no nos resignamos a ser tratados como ciudadanos de segunda, también nos gustaría sentirnos representados por el Parlament de Cataluña y por su Presidenta.

Saludos

Juan A. Cordero



martes, noviembre 22, 2016

Las precuelas de Trump

Tras unos días de leer opiniones acerca del suceso Trump, daré la mía propia, que seguramente no será mucho mejor que las demás… pero espero que si sea algo distinta y distante de las más frecuentes, al menos.

Vaya por delante que no me gusta Trump. No me gusta ni lo que dice ni como lo dice. Y creo que no me gustará tampoco la impronta que introducirá en su gobierno.
El populismo de Trump se basa en una Falacia. Cuando alguien asume ser el todo siendo solo una parte… es para ponerse a temblar… Distinguir si la falacia es de Composición (tomar la parte por el todo) o de Generalización Apresurada (inferir el comportamiento de la población a partir de muestras no significativas) es un interesante juego lógico del que se puede disfrutar.
La Falacia es un argumento que parece válido pero no lo es y que se usa intencionadamente para persuadir o manipular a los demás aunque también pudiera ser usado desde el descuido o desde la ignorancia. (Wikipedia).

Dejando clara mi oposición a estas mareas (Trump, Podemos, Golpismo Catalán…) me gustaría poder señalar en este escrito dos cosas… por si  pueden ayudar a que dichos populismos no se extiendan o, al menos, a limitar su alcance.

La primera, la falta de profundidad en los análisis posteriores al recuento de resultados a favor de la opción populista. La segunda, mostrar los acontecimientos previos a la aparición del Populismo. El grado de causalidad entre antecedentes y consecuentes lo dejo para que lo defina el lector. Quedan para otro día los fracasos demoscópicos... a los que nos estamos acostumbrando.

Ciertamente en el voto de Trump hay más peso de ‘hombres blancos, con menos formación y residentes del interior’. ¿Y? Total, no podemos ni cambiarles el sexo, ni hacerlos titulados universitarios ni llevarlos a vivir a las costas…

Más que etiquetar y descalificar, por este orden o en orden inverso, a los que votan el populismo, haríamos bien en analizar las causas reales de por qué lo votan. Es posible que estén relacionadas con el desencanto, las promesas incumplidas, distanciamiento entre la gente y las élites políticas donde la maquinaria de los partidos actúan como una apisonadora a favor de intereses particulares en vez de los generales.

¿Es lícito proceder a la descalificación de esa masa de votantes porque no votaron lo correcto? ¿Quién es el encargado de fijar la corrección o sincronizar los niveles de corrección deseables y/o asumibles en cada momento? ¿Es que la democracia sólo es válida cuando sopla el viento del Oeste? ¿El voto de la gente solo es sabio y soberano cuando se vota en un sentido?

¿No sería mejor tratar de explicar que se ha hecho mal o muy mal, durante los anteriores 4 u 8 años, para que muchos de esos votantes hayan cambiado el sentido de su voto?

¿Hay muchos ciudadanos que se sienten amenazados por la inmigración o por el aumento de los impuestos? Yo creo que sí, que es así… Pero ¿qué se ha hecho para que esos ciudadanos dejen de sentir miedo por esos problemas que ellos sienten como reales… independientemente de que lo sean, o de que lo sean en mayor o en menor grado? Si les han explicado algo… desde luego… no lo han entendido.

Apretar la máquina del pensamiento correcto y de los impuestos, a la clase media…que es la única que realmente los paga, sin límite, y/o sin que se vean cerca los beneficios de los mismos… crea desafección y desconfianza de la clase política. Y cuando frente a esto… solo podemos ofrecer más de lo mismo… tal vez… estemos generando un voto populista, rompedor, un voto anti-establisment, un voto que puede ser analizado, también, en términos de hartazgo. Hartazgo de la cercanía de los perjuicios y la lejanía de los beneficios.

Pero claro… llegar a estas conclusiones… puede ser tan doloroso para nuestro mediocre ego que mejor tirar de corrección política.

A principios del S XVII, Guillen de Castro, escribió ‘Mocedades del Cid’. En dicha obra, aparece seguramente por primera vez, y referido al carácter ofuscado, empecinado, equivocado y orgulloso del padre de Doña Jimena, la siguiente estrofa, de la que nos interesa el final: Esta opinión es honrada: /procure siempre acertalla/el honrado y principal;/pero si la acierta mal,/ defendella, y no enmendalla.

Vemos que lo de sostenella/defendella y no enmendalla..., tan nuestro, tiene recorrido. Es más, nos es tan familiar que nos cuesta de reconocerlo como algo ajeno.

La culpa, es de la incultura de los votantes que no están preparados para la profundidad de nuestros planteamientos y prospecciones. Sostenella y no enmendalla. La misma soberbia, arrogancia e ignorancia de aquellos que sostienen que ‘Si la realidad no se parece a lo que yo digo, peor para la realidad’.  

No nos sirve la ligereza con la que desde aquí, desde esta España empeñada en dar lecciones de todo y a todos, hemos interpretado los resultados de forma acorde con el modo de seguir pensando y mirando lo único que sabemos mirar bien, que es nuestro propio ombligo.

Haría falta mucha autocrítica y ésta debería reemplazar los balones fuera de las acríticas opiniones de muchos pensadores, opinadores oficiales, tertulianos, habladores de todo lo humano, y de lo divino, que marcan el sendero y las vallas por las que han de discurrir el pensamiento políticamente correcto, buenista  y guiado.

Esas guías de estilo, en la forma de pensar, son cada vez más tentadoras. La tecnología facilita y potencia la sincronización de la señal y la información de impacto desde el minuto 1.

Recordemos que tras el escrutinio inglés sobre el Brexit, apenas conocidos los resultados del recuento oficial, ya teníamos las terminales mediáticas formulando, casi idénticamente, las mismas opiniones que en la elección de Trump, y que, a brocha gorda, se resumen en: los viejos, los incultos, y los habitantes de zonas rurales votaron en contra y los jóvenes, los formados, y los habitantes de grandes ciudades lo hicieron a favor de la permanencia, que puede ser parcialmente cierto, pero inefectivo como análisis que pretende saber lo que pasa y sobre todo por qué pasa.

Para que vamos a complicarnos más la vida. La culpa es del votante populista y no de las políticas erradas que han empujado parte del voto hacia el populismo. Este razonamiento evita asumir la crítica de determinadas políticas y rompe cualquier relación lógica, cualquier responsabilidad, entre la acción política previa y los resultados electorales.  

Nosotros, y nuestra superioridad moral, ya hemos quedado a salvo porque hemos dado una interpretación de los hechos más coherente con nuestro punto de vista. Y parece que preferimos mantener y repetir lo de siempre a revisar nuestras posiciones. Evitamos tirar el sombrajo y construir otro nuevo… que nos podría dejar fuera del chiringuito de la influencia.

Así, seguimos dibujando y jugando a buenos y malos, que es en lo que estamos. Lástima que la realidad sea otra. Lástima que esas explicaciones, tan simples como carentes de matices, no expliquen, sino oculten, lo que ha pasado.

Es una lástima, sí, desconocer que cuando maltratamos reiteradamente la realidad negándole una metodología rigurosa de aproximación y la tratamos con desdén, no tardaremos mucho tiempo en recibir un soberbio y sonoro bofetón desde esa misma realidad, que nos sacará de nuestra confortable ensoñación, de nuestra pereza mental y de nuestro autismo.
Seguramente hay quién a esto lo llama ganar tiempo, pero después de la siesta, las reflexiones y las preguntas seguirán esperando algo más de luz que los blablablá de los blablabladores, algo de 
originalidad, algo de rigurosidad y contraste, algo de esfuerzo y tesón y algún silencio bien administrado, al menos para que sepamos que ellos saben que no saben de algo.

1.- Parece ser que en torno a un 42% de mujeres votaron a Trump. Estamos hablando de unos 25 millones de mujeres. ¿No quedamos que Trump era machista (no hasta el punto de desear azotar hasta que sangrara una periodista, claro)? ¿Hay que concluir que esos millones de mujeres, son tontas, o incultas, o engañadas o todo al mismo tiempo? Yo creo que no.

2.- Si Trump es un machista, maleducado y xenófobo, que yo creo que por su comportamiento electoral, lo es, y si esas votantes no son tontas, ¿por qué razón lo prefieren? ¿Pueden preferir un machista, xenófobo y maleducado Trump antes que  una Clinton acompañada de unos adjetivos, supongo, de un calibre aún mucho más grueso? ¿Podría ser Trump, para ellas, mal menor? ¿Podemos imaginar cual es el mal mayor que ellas tratan de evitar?

3.- El intento de expandir el programa de acogida y rebaja de exigencias para la integración de los refugiados centroamericanos, encallado por el empate del Tribunal Supremo de los EEUU,  deja a Obama sin aprobar una de sus grandes medidas legislativas. La caída del voto hispano en Clinton, comparado con Obama, ¿se alinea con ese empate de los 8 jueces del Supremo? ¿y, qué hacemos con los inmigrantes que votaron a Trump? ¿Son todos masoquistas o tontos?

4.- ¿Es posible que lo que representa Clinton, política con décadas de coche oficial, enriqueciéndose y cobrando de lo público y privado al tiempo, mintiendo u ocultando información relevante sobre sus asuntos… tenga un peso para los americanos… aunque nuestros analistas no quieran o sepan verlo?

5.- Parece que los altos vuelos de Clinton eliminaron del camino a otros candidatos demócratas que podían haber dado más y mejor juego. Sabían que los votantes demócratas no veían con buenos ojos el histórico de Clinton, pero aun así, Clinton se impuso. Y lo pagaron. ¿Es posible que esta chulería y arrogancia demócrata haya pasado factura entre sus votantes?

6.- Los grandes planes de Obama (económicos, de inmigración, renovables…) que pretendían soldar el país…se han quedado en el primer tiempo del saludo, es decir, solo se han pagado impuestos para realizarlos… pero no se han llevado a cabo. ¿Es posible que esa clase media, la gran pagana, y que ve que sus impuestos benefician a otros que no son ellos, quiera un cambio de actitud en sus gobiernos?

7.- Cobrar más impuestos a los ricos es entre difícil e imposible (suelen tener más inteligencia y reflejos que el propio estado). Cobrar más impuestos significa cobrar más impuestos a los que no pueden evitarlo, es decir, clase media y media baja. Y esa clase media, en EEUU y en Europa, se cansan de pagar sin ver resultados.

8.- ¿Tenemos ya escritos los comentarios que vamos a hacer, desde la corrección política, cuando gane Wilders, Marine Le Pen, Petry o Hofer? ¿No sería mejor analizar, suavizar y corregir, si procede, ciertos aspectos de la política holandesa, francesa, alemana o austriaca… con los que no están de acuerdo amplias capas de votantes en esos países?

Estas son algunas las precuelas del populismo. Todas ellas derivadas del desentendimiento de la política hacia aquellos cuya voz es voz baja o no está modulada (ni en frecuencia ni en amplitud), no son lobbies, no están organizados, ni reivindican nada, ni se manifiestan, ni cortan autopistas, no tienen plataformas mediáticas de amplificación ni sindicatos que los representen. Son, incluso, invisibles para los sondeos. Pero que no se les oiga y que no se le tenga en cuenta no significa que no piensen, que no estén cabreados, que no existan. Existen, al menos, una vez cada cuatro años.

Ya voy acabando. Como podéis ver… no es mi fuerte la capacidad de síntesis. He hecho, envidio el talento de quién la tiene. Sólo los más grandes son capaces de escribir un Ensayo en una frase de una o dos decenas de palabras o en una imagen.  

No puedo dejar de citar dos comentarios muy sintéticos que seguramente complementan, completan y ponen el broche a todo lo escrito anteriormente. El primero es de Pérez Reverte: ‘A veces la realidad castiga con pesadillas como Trump nuestros excesos de buen rollito, irrealidad y demagogia. Y no aprendemos nunca.’ El segundo, de Sánchez Dragó: ‘La era de la corrección política, la inmigración de barra libre y la ideología de género ha terminado’.

Gracias a los dos.


Cordero, 22 de Noviembre de 2016